Una vez que hemos corregido las manchas de otras coloraciones y nos hemos aplicado la base, nuestra cara se ve plana y sin formas. Conseguir dar profundidad a cierta zonas y luz a otras va a estilizar muchísimo nuestros rasgos y para mi es un paso imprescindible.
Para añadir este contraste entre unas zonas y otras utilizáremos dos pasos, el contorneador que crea profundidad y produce el efecto óptico de empequeñecer una zona; y el iluminador que, al contrario, realza y agranda.
El contorneador no debe confundirse con los polvos bronceadores porque estos suelen tener un tono anaranjado y nacarado y el contorneador lo que debe simular es una sombra, que ni brilla ni es anaranjada. Para eso se pueden usar varios productos como un corrector en crema o fluido, una sombra de ojos, polvos compactos, un lápiz... Pero siempre marrón apagado y mate.
Las zonas para aplicar oscuridad en general son las que os enseño en la fotografía, aunque va a variar además en función de los rasgos de cada persona y su gusto personal sobre su rostro. En caso de dudas podéis acudir a un profesional que os haga un estudio de las facciones, llamado visagismo.
- Alrededor de la frente para frente amplias.
- En los laterales de la nariz si es ancha.
- En la barbilla si es prominente.
- En la papada y bajo el hueso de la mandíbula.
- Bajo el hueso del pómulo.
- En la cuenca del ojo.
Una vez aplicado es importante difuminar muy bien y que desaparezcan los bordes. Sólo así queda real.
El iluminador es un producto normalmente de color marfil, vainilla o rosa muy claro sutilmente nacarado. Si el brillo que contiene no es sutil puede quedar demasiado evidente y cargado y por lo tanto que pierda la magia. Se presenta fluido, en lápiz y en polvos tanto compactos como sueltos. Para mi el formato no es tan importante como lo que decía de que sean sutiles, así que esa elección es más según el gusto de cada una.
Las zonas para aplicar la luz son las que os enseño en esta otra imagen, que también varían en función de lo que queráis resaltar.
- Centro de la frente.
- Línea central de la nariz. No lo recomiendo para la nariz que tiene el tabique pronunciado.
- Borde superior del labio.
- Centro de la barbilla si es hundida o pequeña.
- En la ojera si es muy hundida. No hablo de ojeras de tipo bolsa que sería justo lo contrario.
- Bajo el arco de las cejas, en el centro del párpado móvil y en el lagrimal para los ojos.
- Sobre el hueso del pómulo.
También debe difuminarse bien, aunque en este caso es más fácil porque como veis en la foto en algunos sitios ya casi no se aprecia.
Una vez todo esta bien integrado con la piel este es el resultado y aquí veis un antes y después. Como veis las facciones se compensan, se estilizan y se crea dimensión.
En estas fotografía llevo:
- Corrector en tono yellow de Mary Kay.
- Base Studio Fix Fluid NW20 de MAC.
- Máscara Flase Lash Effect de Inglot.
- Lápiz de labios en tono Dervish de MAC.
- Barra de labios en tono Peach Blossom de MAC.
- Iluminador fluido en tono 2 de Mary Kay.
- Como contorneador, sombra de ojos en tono Hazelnut de Mary Kay.
Espero que os haya gustado y os haya sido de ayuda. Espero vuestras dudas y comentarios.
Besos,
Almudena Luengo

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